San Sebastián de Perugino

El cuadro San Sebastián pertenece al pincel de Perugino. Es una de las versiones de una obra similar ejecutada sobre tabla de madera en la década de 1590. Esta creación del maestro formó parte de la colección de arte del cardenal Colonna di Sciarra, y ahora se encuentra en el Museo del Louvre. Otra copia de la obra, pintada sobre lienzo, sólo se hizo en colaboración con Perugino, y actualmente forma parte de la colección del Museo de Arte de São Paulo, Brasil.

Referencia histórica

No hay mucha información fiable sobre los primeros años de Perugino. Algunos investigadores sugieren que en su juventud aprendió los fundamentos del arte de la pintura en el pequeño taller de Fiorenzo di Lorenzo (1440-1525), un artista de Perugia. Durante su vida en Arezzo, su maestro fue Piero della Francesca (1420-1492), cuya obra, a su vez, recibió la influencia de Luca Signorelli, uno de los pintores más importantes de su época. Ambos maestros determinaron sin duda el vector de la formación y el desarrollo del joven artista. Gracias a los maestros, los dibujos de Perugino adquirieron seguridad y claridad de trazo.

Las fuentes documentales confirman que el pintor vivió y trabajó en Florencia en 1472. Durante este periodo, lo más probable es que trabajara en el taller de Andrea del Verrocchio. Entre los alumnos del famoso pintor y escultor se encontraba el joven Leonardo da Vinci. Se considera que una de las primeras obras de Perugino, cuya autoría está fuera de toda duda, es el fresco San Sebastián, que el artista pintó para decorar la iglesia de Santa María Maddalena en Cerqueto, cerca de la ciudad de Perugia. La obra data de 1478 y demuestra claramente el estilo ya formado del pintor.

Las primeras obras de Perugino se caracterizan por una estructura compositiva simétrica. El artista aplicó por primera vez esta técnica en la pintura mural de la Basílica de Santa María Maddalena de Cerqueto: el mártir Sebastián se encuentra entre las figuras de los santos Rocco y Pedro. El héroe se encuentra en una terraza, enmarcada por un hermoso arco, exquisitamente decorado con pilastras y balaustradas. En la base de la losa de mármol hay una inscripción en latín: SAGITTAE. TUAE.INFIXAE. SUNT. MIHI. Esta es una cita del texto bíblico, Salmo 37, versículo 3: Porque tus flechas me han atravesado, y has puesto tu mano sobre mí.

El fondo de la imagen es un elegante paisaje, que era una característica de la mayoría de las obras del maestro. En el fondo, Perugino pintó colinas y montañas. En el lado izquierdo de la obra, el espectador ve un pilar que se desmorona y un arco dañado, que simbolizan la destrucción de las ideas paganas sobre el universo.

Análisis del trabajo

La figura del mártir, apoyada en la columna, la mirada dirigida al cielo, la cabeza levantada: todos estos detalles y la imagen del propio santo se encuentran en otra obra del artista, realizada para decorar el altar de la basílica de San Domenico en la ciudad de Fiesole. El cuadro data de 1493 y ahora forma parte de la colección de la Galería de los Uffizi.

Ya en 1650, la obra San Sebastián fue incluida en la colección del cardenal Borghese. Más tarde, la autoría del cuadro se atribuyó a Perugino. Sin embargo, en 1928, el crítico de arte italiano Roberto Longhi puso en duda esta versión.

Historia de la obra

Según los investigadores modernos, el San Sebastián que se presenta en la Galería Borghese es una copia temprana de la obra original de Perugino. En la primera versión, las columnas de los lados izquierdo y derecho no están representadas de forma fragmentaria, sino completamente, sus paneles frontales están profusamente decorados con intrincada ornamentación. También hay otras diferencias: sólo dos flechas atraviesan la parte superior del cuerpo del santo.

Borghese Gallery in Rome,

El autor: Perugino

perugino

Pietro Perugino (1446/1452 - 1523), nacido Pietro Vannucci, fue un pintor renacentista italiano de la escuela de Umbría que desarrolló algunas cualidades que encontraron una expresión clásica en el Alto Renacimiento. Rafael fue su alumno más famoso. Perugino fue uno de los primeros profesionales italianos de la pintura al óleo. Algunas de sus primeras obras fueron extensos frescos para el convento de los padres Ingessati, destruido durante el asedio de Florencia; también creó para ellos muchos cartones, que ejecutaron con brillante efecto en vidrieras.